Estereotipos y clichés estadounidenses. Realidad y cine mimetizados

Desde niños hemos visto reflejada la cultura estadounidense en las pantallas europeas. Empezamos observando las inmensas llanuras americanas que recorría el Coyote detrás del Correcaminos. Continuamos viendo como se distribuían las ciudades en Los Simpsons y la absoluta necesidad de … Sigue leyendo

Lisboa, cidade desconhecida por alguns, ciudad amada por otros

Una vez Enrique Jardiel Poncela citó que viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia.En mi humilde opinión no cualquiera está capacitado para viajar, al menos no a cualquier destino. Muchos de los turistas viajan con la mochila al hombro porque es tendencia. O acuden al extranjero por el simple hecho de que aparezca en su expediente personal. ¿Qué sentido tiene visitar un país asiático si nunca se ha interesado uno por su cultura? ¿O acudir a México, ese inmenso país, y no salir del Resort (con todos mis respetos hacia quién lo haga)? El afán por viajar está a la orden del día pero hay que saber cómo. Extraer lo mejor de cada viaje, conocer la cultura, visitar lugares recónditos, probar cada una de las exquisiteces culinarias y perderse… sobretodo perderse entre sus calles.

Indagando en la red he encontrado un blog de una joven argentina que cuenta sus experiencias en el extranjero. Al parecer, como muchos otros visitantes, no quedó del todo conforme con su estancia en Lisboa por el simple hecho que se encontró en el barrio equivocado (en este caso los barrios Intendente y Martim Moniz). Después de pasar una de las mejores experiencias de mi vida en la bella capital lusa no puedo evitar salir en defensa de la ciudad. ¿Sería justo que un visitante se llevase una mala imagen de Madrid porque se hayan topado con una zona conflictiva? Cada ciudad tiene sus áreas, mejor y peor conservadas, más y menos peligrosas, la clave está en ahondar en ambas en su justa medida. Después de trascurrir casi a diario por esos pintorescos barrios lisboetas comprendo que transmite cierta inseguridad pero hay mucho más detrás de esas cuatro esquinas que rodean la plaza de Martim Moniz.

Praça de Martim Moniz

Los turistas, como ocurre con muchas otras ciudades, bien quedan prendados de Lisboa o totalmente desencantados. Mi pregunta es, ¿uno no se documenta antes de elegir un país de destino? Millones de blogs de viajeros están a su disposición. También guías físicas para los más tradicionales. Para aquellos que desean oler y palpar la sensación de libro recién comprado o que prefieren subrayar en color fosforito los restaurantes de tres tenedores a los van a acudir. He de reconocer que Lisboa no era mi ciudad prioritaria a la hora de solicitar una beca Erasmus-Sócrates, y que la posibilidad de rechazarla y permanecer un año más en Madrid estuvo planeando sobre mi cabeza. Después de bromas constantes como “si irte a Lisboa es como irse de beca Séneca” me puse el mundo por montera y decidí embarcarme en una nueva aventura. Mudarme a un nuevo país donde no conocía a nadie y del que desconocía la lengua totalmente. Con mis tres maletas repletas de ropa invernal que nunca utilicé y mi librito titulado “portugués para torpes” crucé el Ponte 25 de abril con un nudo en el estómago. ¿Hacía donde me dirigía?

Pues bien, me dirigía hacía una ciudad donde la diversidad cultural no brilla por su ausencia. Donde en la misma calle (zona Bairro Alto) podemos disfrutar de un concierto de fado u optar por un bar de música techno. Una capital que ofrece buena temperatura durante todo el año y donde no vamos a echar de menos los gorros y bufandas de lana. Una ciudad donde los adoquines y las fachadas de azulejos nos trasladan 20 años atrás y nos hacen pensar que la globalización aún no se ha apoderado de la ciudad. Donde en Praça do Comércio, pleno centro de la capital, uno puede asomarse y acariciar el agua que recorre el Río Tejo en dirección al Océano Atlántico. Donde se puede respirar aire puro a pesar de tener al lado la estación de cercanías más concurrida de la ciudad. Donde en pleno mes de febrero los lisboetas -y en su día una servidora- disfrutan de un baño playero.

Praça do Comércio al borde del río Tejo

Lisboa aúna lo bueno de una capital europea y lo bueno de una pequeña metrópoli. Cuatro líneas de metro son más que suficiente para comunicar a los lusos desde Cais do Sodré a Amadora Este. De un rincón a otro de la ciudad un taxi no sobrepasa los 5 euros. Aquí, poder pasear de una zona turística a otra no es una posibilidad a contemplar, es un hecho. Aunque sus infinitas cuestas nos traicionen físicamente al caer el sol, los panoramas por descubrir son merecedores de elogio. Por algo fue bautizada como la ciudad de las 7 colinas, ¿no?

Los miradores de Lisboa son parte esencial del encanto de la ciudad, por lo que visitar unos 3 o 4 de ellos debería ser una obligación para el turista de a pie. Entre mis recomendaciones están:

·         El Miradouro de Graça; ofrece una panorámica de toda la ciudad y está fuera del área turística por lo que es idóneo para relajarse y descansar.

·         El Miradouro de Santa Catarina; sus vistas no son las mejores a disfrutar pero un conjunto de puffs y un bar cool dan un toque de distintivo a la zona de Alfama. Perfecto para acudir durante la noche.

·         Miradouro de Santa Luzia, es mi favorito por excelencia gracias a sus adoquines, vistas al Tejo y sobretodo su localización (en pleno barrio de Alfama). Rincón en el que Najwa Nimri nos deleita con un hermoso monólogo final en la película Piedras.

·         Miradouro de San Pedro Alcántara. Las panorámicas son muy similares a las del Miradouro de Graça pues está al otro lado del barrio de Baixa.

Miradouro de Santa Luzia

En cuanto a la arquitectura, me quedo sin duda con la preciosa estación de tren Estação Ferroviária do Rossio, es un aestación que sirve al centro de la ciudad de Lisboa, en Portugal, perteneciente a la línea de Sintra. El edificio está considerado desde 1971 como un inmueble de interés público y también es parte de una zona de protección conjunta dela Avenida da Liberdade – elemento clave en la reestructuración de la ciudad por parte de Marqués de Pombal  siguiendo el estilo de los Campos Elíseos-.

Estaçao de Rossio y Avenida da Liberdade abajo

A escasos metros podemos encontrar la Praça dos Restauradores (Plaza de los Restauradores) es una plaza de la ciudad de Lisboa. Conmemora la liberación del país del dominio español en 1640. Su característica más representativa es el obelisco del centro de la plaza. Las figuras de bronce del pedestal representan la Victoria, con una palma y una corona, y la Libertad. Los nombres y fechas que están grabados a los lados del obelisco son los de las batallas de la Guerra de Restauración. En una de las calles que nace de Praça dos Restauradores, podemos encontrar una oferta gastronómica muy diversa y cientos de camareros intentando captar nuestra atención, con tal insistencia que raya la molestia. En cualquier caso en todos los restaurantes se come estupendamente y a un precio razonable. Mi recomendación, el bacalhau en cualquiera de sus variantes –aunque me quedo con el bacalhau a bràs- y los caldos con marisco.  

Bacalhau dourado

Pero todo lo que podemos hallar de la capital lusa no queda aquí; playas buscadas por surfistas de todo el planeta, los famosos pasteis de Belém, los alrededores de Lisboa, la feria de Ladra, Bairro Alto, la vida nocturna… Son tantas cosas por descubrir que sería un sacrilegio comprimir todas en un sólo post.

Si estáis planeando realizar un viaje a Lisboa, aquí tenéis algunas compañías turísticas que os recomiendo: Buscador de vuelos SkyscannerHoteles Altis en LisboaVisitas Guiadas Inside Tours y Lisboando Guia de viajes a Lisboa. Y es que hay una infinidad de razones por las que visitar esta ciudad… Gastronomía, cultura, tradiciones, fado, playas, buenas temperaturas, arquitectura, tranquilidad, nocturnidad… ¿Para que contártelo yo? Descubre por tu mismo la preciosa capital lusa a tan sólo 1 hora de avión.

El coloso sueco y su afán por componer creativamente

La compañía sueca es un referente en internacionalización, diseño y comercialización. Sin embargo también son dignas de mención y elogios las grandes campañas publicitarias de las que se nutre. Una creatividad que, de la mano de la agencia SCPF, se ha basado en conceptos sólidos y coherentes a la par que jocosos y desinhibidos, sin alejarse de la línea empresarial de IKEA. Una creatividad que se ha apoyado en temas musicales de elaboración propia y que en alguna ocasión ha creado controversia.

La andadura publicitaria del bautizado como gigante sueco comenzó en 1945, sin embargo por aquel entonces las campañas se limitaban a publicidad en prensa local. Más de medio siglo después IKEA aterriza en España y abre una tienda en Badalona. Tan sólo era el principio de lo que supondría una revolución en el sector mobiliario español y el inicio de un referente de compañía low-cost en España.

Bajo el claim IKEA redecora tu vida, en 2002 se lanza una campaña en televisión a nivel nacional. La campaña toma como protagonistas a personas anónimas que quieren dar un giro en su camino. Dar un portazo, olvidarse de su trabajo, su jefe y su pareja, redecorar su vida y empezar de cero. Ahí es dónde IKEA entra, en la re-decoración.

Esta campaña se cobró un León de Oro aquel año en el Festival Internacional de Publicidad de Cannes. No obstante no fueron alabanzas lo único que se escuchó. Recibieron fuertes críticas de la ONG Ecologistas en Acción, quiénes reconstruyeron el eslogan publicitario para dar origen a lo que sería su arma defensora: “Qué IKEA no redecore tu vida. La felicidad no va asociado a los bienes de consumo. Qué IKEA no redecore tu interior”.

Otro de los spots destacables y con canción original de la compañía es el popular “Bienvenido a la República Independiente de tu casa”, que sigue manteniendo el claim Redecora tu vida. Concepto muy acertado que representa la autonomía, la independencia, la libertad de decisión, la hospitalidad… Es tu república y tu impones tus normas. Nadie gobierna sobre ti.

La idea fue tan exitosa y notoria que el concepto se imitó en posteriores campañas. También en TV se reescribió el lema creativo. El programa televisivo TNT recurre al concepto de IKEA para anunciar el programa Gran Hermano. El claim, convertido en “Redecoramos sus vidas” -algo espeluznante-, hace referencia a las vidas de los concursantes.

En 2007 la compañía sueca y SCPF volvieron a apostar por la composición propia. Su nuevo spot Esto no se toca, obtuvo un notable éxito gracias a la publicidad viral. Fue protagonista de webs y blogs, y parodiado en el ex programa de humor Se lo que hicisteis bajo el titulo En el plato no de juega.

IKEA nos volvió a deleitar en 2009, con el aclamado y popular Dónde caben 2, caben 3.  Con esta campaña, la agencia se alzó con el premio al mejor eslogan en los Premios Jóvenes Tocados.

Un año más tarde apostaron por un eslogan más emotivo, mostrando parejas felices y familias disfrutando de su hogar. Una voz en off a ritmo musical va citando diferentes elementos a los que asociamos una vida de lujo y comodidad,  para finalmente cerrar con un No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita. 

Nos situamos en mayo de 2012. Su último spot, igual de empático que los anteriores, nos anima a declarar una revolución en nuestra casa y cambiar todo aquello que no disguste.

Gracias a una gran labor de copy, el spot brilla principalmente por sus frases sencillas pero emotivas. Atrévete a  cambiar lo que es feo. A luchar contra lo gris. Atrévete a la luz. Atrévete a probar y a equivocarte. Empieza a cambiar pequeñas cosas y a descubrir que no son tan pequeñas. Tu revolución empieza en casa. 

Oreo sopla sus 100 velas de la mano de dulces hitos históricos

Mientras para otras marcas la edad no pasa en balde, a Oreo le sienta de maravilla cumplir 100 años. Las galletitas propiedad de Kraft Food son adoradas por un público muy diverso y conocidas por consumidores de hoy y de ayer. Por ello la compañía ha querido festejar su siglo de vida con una campaña que echa la vista atrás.

El motor de este proyecto es la gran fiesta de cumpleaños de Oreo, materializada bajo el lema “Celebrate the kind inside” con spots televisivos, gráficas, acciones en Facebook y a través del website http://brands.nabisco.com/Oreo/birthday/. En dicha web la marca invita a sus seguidores a compartir momentos dignos de recuerdo.

Una ambiciosa campaña publicitaria, realizada por la agencia estadounidense Draftfcb,  que destaca hitos e inventos históricos vividos a lo largo de los 100 años de vida del producto. La idea es recrear en la mente de los consumidores vivencias tan memorables como la llegada del hombre a la luna, la invención del yo-yó o la aparición de la televisión a color. Todo ello reconstruido únicamente con los 3 símbolos de Oreo: leche, vasos y galletas.

Un proyecto que supone un viaje retrospectivo a la infancia de cada uno. Una iniciativa que pretende, como su propio lema indica, que el público celebre el niño que lleva dentro. Festejar recuerdos universales y brindar por los buenos momentos.


1912- Manifiesto Cubista

 1912- Blancanieves y los Siete Enanitos, protagonistas en Broadway

1928- Invención del yo-yo por parte del filipino Pedro Flores

1946- “Baby Boom” producido en los países anglosajones tras la Segunda Guerra Mundial

1952- Primera película en 3D

1953- Invención de la TV en color

1953- Conquista del Monte Everest

1954-Nacimiento del Rock n´ Roll

1967- El Verano del amor fue una concentración en San Francisco convocada para celebrar el inicio de la nueva era hippie. 

1969- Primer hombre en la Luna

1975- Estreno de Tiburón, hito cinematográfico de Spielberg convertido en la película más taquillera de todos los tiempos -denominación que le fue arrebatada posteriormente por Star Wars-.

1980- Aterrizaje del histórico juego Pac-Man

1992: Los mensajes de texto dan un giro a la comunicación vía móvil

2004:Exploración de Saturno

Barbie y Ken detrás de las risas

Hemos dedicado nuestra infancia a jugar a las muñecas durante horas y horas con nuestra vecina. A intercambiar cromos para completar el álbum de la Barbie de Mattel. A gastarnos la paga en dichos paquetes de cromos para conseguir los cinco que restaban en nuestra colección,  sin embargo bajo el dominio de la Ley de Murphy nunca aparecían los deseados cuando abríamos nuestro sobre con ilusión.

Tras el éxito de la rubia por excelencia, ¿dónde quedó esa discreta y sencilla muñeca Chabel cuya figura estaba correctamente diseñada? A pesar de su irreal cuerpo, la Barbie y su insinuante curvatura nos fascinaba. Cualquier niña que se hiciese con la última adquisición de la factoría Barbie suscitaba gran envidia a su alrededor. De hecho, después de recibir esa Barbie Prét â Porter como regalo de reyes no queríamos saber nada de las Nancys herencia de nuestras hermanas mayores. Sólo jugábamos con ellas porque nuestro pequeño corazoncito sentía compasión y nos obligaba a extraerlas de esa vieja caja de cartón donde las teníamos encerradas.

Después vino Ken. Su rubia melena -al más puro estilo surfista californiano- y su aparente elegancia nos cautivó. Nos parecía genial que el hombre de plástico de Mattel llevase incorporado un set de complementos chic, aunque no entendiésemos el significado del término. Sin embargo, si ahora nos parasemos a pensar en el entorno que rodeaba al novio de Barbie, observaríamos en éste cierta feminidad. Si trasladásemos el Ken de los años 90 a nuestra sociedad actual, Barbie se pensaría dos veces su elección y por supuesto recurriría al tópico femenino “no nos gustan los hombres mejor depilados y bronceados que nosotras“.

Y como estamos en el siglo XXI, los estereotipos empiezan a flaquear y cada cual se expresa y comporta de la forma que considera oportuna, Ken se ha soltado la melena y se ha liberado de ataduras sociales. El chico de Mattel ha mostrado su lado más oculto y rosita, captado por el objetivo de la fotógrafa Dina Goldstein para su serie de fotografías In the doll house. La artista retrata “el verdadero yo” del novio de Barbie, hasta ahora “oculto” por las presiones sociales. Con un tono humorístico y dramático, Dina Goldstein muestra la ignorancia de la muñeca ante los cambios de identidad sexual -cada vez más acentuados- de su novio Ken.

Diana Goldstein, residente en Vancouver (Canadá), explora en este proyecto fotográfico los problemas que surgen tras años de convivencia entre la muñeca Barbie y su eterno acompañante Ken. Según ha indicado la propia artista, además de dibujar una historia cómica, el proyecto engloba otros significados: “Este mundo es muy complejo y todos tenemos que lidiar con desafíos. Lo que puede parecer perfecto por fuera, seguramente no lo sea”.

Aunque Diana no ve a la Barbie como una mala influencia para las niñas, “porque tienen a adultos que pueden exponerlas a la literatura, el arte y la cultura para enseñarles lo que realmente importa en la vida”, sí observa que “representan la idea de que la belleza es poder y, por tanto, la clave para una vida feliz”.

En conclusión una serie de fotografías en las que se plasma la vida imperfecta de Barbie. Muy jocosas para unos pero muy impactantes  para aquellas pequeñas rezagadas que -como bien corresponde a una niña- aún no han sustituido la Barbie por las redes sociales. Esperamos que estas imágenes les hagan dejar de idealizar a su familia Mattel  y ver que los príncipes azules no han dejado de ser ranas previamente.

In the doll house

Breakfast: Ken desayuna vistiendo unos zapatos rosas de salón. Barbie mira hacía otro lado intentando no hacerse eco de la situación

Bathroom: Una Barbie más masculina que el propio Ken se despreocupa de que Ken la vea siendo “natural”.

Bathroom mirror: Ambos muñecos comparten baño y un coqueto Ken se acicala con el secador.

Dreams: Paradójicamente Barbie y Ken sueñan con el mismo modelo de hombre

Affair: Tras años de ignorancia ante las inclinaciones sexuales de Ken, a Barbie se le cae la venda de los ojos en su propio dormitorio

Barbie encontra a Ken con otro hombre

Passed out: Barbie se emborracha tras cenar sola. El principio del fin.

Hair Cut: El desenlace. Barbie, vestida de hombre puesto que ha adoptado la figura masculina de la relación, se viene abajo tras percatarse de la realidad de su vida y decide cortarse su sexy melena.

Diesel, la campaña de las “pequeñas cosas”

Porque me encanta la publicidad y la moda, porque me fascinan cada una de las colecciones de Diesel, porque soy partidaria de explotar los objetos sencillos y cotidianos… por todo ello dedico uno de mis posts de este blog – uno de los primeros- a esta campaña. Hablar del ambiguo tema de la publicidad planeaba en mi mente desde que comencé con el blog, y aunque la idea inicial era centrarme en Ciudades de Espectáculo, mi pasión por las marcas, la creatividad y el entorno laboral del que me rodeo, me han llevado a cambiar el chip.

Diesel, junto con Pepe Jeans y Urban Outfitters, es una de mis marcas “semi” low-cost preferidas. Aunque su popularidad se deba a sus jeans, Diesel nos ofrece mucho más que eso y cualquier adquisición en complementos será un acierto asegurado. Precisamente son esos nuevos básicos los que roban protagonismo a los vaqueros en la campaña publicitaria de su última colección primavera-verano 2012. Y no es para menos, porque sus bolsos, relojes y zapatos no dejan desapercibido a ningún amante del shopping.

Para su última campaña, bajo el claim Portraits for successful living,  la firma italiana ha apostado por fotografías sencillas y sin elementos superfluos que desvíen la atención del espectador. Pero esa sencillez que caracteriza la campaña no está reñida con la originalidad, frescura y colorido que a su vez desprende. El recurrir a un único objeto para animar el escenario resulta muy acertado y más cuando se trata de elementos cotidianos e inusuales en campañas de moda.

Haciendo uso de huevos, ollas, jaulas, plantas o cajas fuertes, como si del mismo Luis Piedrahita escribiendo monólogos se tratase, Diesel consigue una fotografía creativa, colorida y fresca –adjetivos perfectos para describir la primera-verano- . Sin duda, ¡yo me quedo con las capturas del cactus y la olla express!

                                                                   

¡Feliz fin de semana!

En Londres, cinema is all around

Reina Isabel II de Inglaterra, lluvia, pounds, más lluvia, Palacio de Buckingham, más lluvia… Estas son las palabras que acuden a nuestra mente cuando escuchamos el nombre de la fría ciudad de Londres. Sin embargo, esta oscura metrópoli es considerada una de las ciudades más bellas del mundo, y directores como Woody Allen o Richar Curtis han querido hacerse eco de ello. La sensación que todo viajero experimenta cuando baja del avión es: “Tenía que haberme traído mis botas de agua como me habían recomendado”. En cualquier caso, aunque nos pese sacar de la maleta cremas y secador, es mucho más útil hacer sitio para un buen chubasquero. Y, por supuesto, olvidaos de llevar el pelo arreglado durante esos días. Y es que, concienciaros de que Londres no da tregua a los turistas.

Si vuestra compañía aérea vuela a Hearthrow (aeropuerto generalmente para vuelos transoceánicos) retroceremos en el tiempo a una de mis películas favoritas: Love Actually. Este aeropuerto da pie al inicio y fin del largometraje. Los primeros minutos representan emotivas escenas de bienvenida, y los últimos segundos de la película harán coincidir a todos los personajes del film en Heathrow. Aunque a todas nos gustaría que se nos recibiese con un romanticismo de la talla de los protagonistas de Love Actually, los mortales tendrán que coger un tren o un autobús que nos dirigirá a Victoria Station, estación central en pleno corazón de la ciudad.

En diferentes ocasiones podemos ver a los protagonistas de la película conversando bajo una capa gris y con la mirada fijada en el Támesis. Una de las escenas más míticas de la película se produce cuando Sam (Thomas Sangster), confiesa a su padrastro (Liam Neeson) su amor por su popular compañera de clase. La imagen, que se obtiene desde un banco, nos regala una vista espectacular compuesta por Millenium Bridge y St Paul. Este puente ya ha sido objeto de directores en otras ocasiones como en Harry Potter y el Príncipe Mestizo, película en la que queda literalmente destruido por los mortífafos. Para los que no lo conozcáis, Millenium es un puente colgante peatonal y de estilo que cruza el río londinense. El lado sur del acueducto se encuentra cerca del teatro The Globe, de la Galería de Bankside y del Tate Modern. El lado norte del puente se encuentra cerca de la City of London School y de la Catedral de San Pablo. Sin embargo no es tan popular como Tower Bridge, puente rodeado por el London Eye y el Palacio de Westminster, un perfecto conjunto que le hace ser una de las zonas más aclamadas de la ciudad y uno de mis lugares favoritos para visitar.

Uno de los lugares ocultos que aparecen en la película es Poplar Road, Herne Hill. Para poneos en situación os recordaré que en ella Hugh Grant va en busca de Natalie en plena cena de navidad. La puerta de Natalie es el número 102.

A pesar de la popularidad del área metropolitana de Westminster, no fue el director de Love Actually sino Woody Allen quien quiso explotar esta localización en Match Point, película reseñable porque fue rodada en Inglaterra y no en NY, ciudad natal del cineasta. En la cinta observamos el Támesis de fondo, donde Chris, papel interpretado por Jonathan Rhys-Meyes y Chloe (Emily Mortimer) disfrutan de su primera cita en este admirable y mítico barrio, ¿os acordáis?

Londres es una ciudad para visitar andando, para perderse entre sus calles, para disfrutar de la simetría de sus edificios y respirar la naturaleza y pureza que desprenden cada uno de sus parques. Por ello buscar alojamiento cerca de Oxford Street es una buena elección visitar al anochecer en Picadilly Circus o como yo llamaría la hermana pequeña de Times Square y la mayor de la madrileña plaza de Callao. Esta popular avenida considerada la mayor calle comercial del mundo concentra más de 300 comercios, entre los que se encuentran las aclamados Victoria´s Secret, Marks & Spencer y Top Shop. Los amantes de la moda nacional encontrarán allí toda la gama del grupo Inditex y aquellos que acostumbren ir de compras a Primark no pueden saltarse el enorme local londinense de la cadena. Eso sí, allí uno sí que se puede perder. Después de esta visita los locales de Plenilunio o Xanadú se quedarán pequeños.

Aunque sin duda el mejor sitio para los amantes de las compras, como una servidora, son los diferentes mercadillos: Camden Market, Covent Garden, Borough Market, Portobello.. En estos demandados “rastrillos” londinenses podemos encontrar desde el estilo más alternativo, pasando por experiencias gastronómicas, hasta los más pequeños y cuidados detalles. Pero eso lo repasaremos en el próximo capítulo porque yo soy de las que piensan que las segundas partes también pueden ser buenas, y esta va a ser aún mejor.

De regalo os dejo la famosa canción de la película Love Actually:

De Paseo entre maletas… Luces, cámara… ¡ACCIÓN!

Una vez dijo Orson Welles que en un avión sólo se sienten dos sensaciones: el miedo y el aburrimiento. Totalmente de acuerdo, pero yo añadiría un sentimiento más: la incertidumbre. Incertidumbre por quién será tu compañero de viaje. Incertidumbre por los servicios de la aerolínea… -por favor, que tenga pantalla-. Incertidumbre por saber cómo será la ciudad que visitas. ¿Cumplirá tus expectativas (en ocasiones demasiado altas)? Incertidumbre por saber si llegará tu maleta contigo.

Sentimiento que no nos abandona sólo por el hecho de bajarnos del avión y dejar atrás aquel asiento incómodo y poco espacioso. Sufrimos hasta el último minuto antes de coger nuestro equipaje. ¿Llevaré la ropa adecuada? ¿Fallará el pronóstico meteorológico? ¿Me he puesto todas las vacunas que necesitaba? ¿Será útil mi nuevo librito inglés para torpes? Son preguntas que nos persiguen desde que embarcamos. Yo, en cambio, opto por viajar de una forma más relajada y desenfada. La mayoría de las veces sin organizar nada y dejándome llevar. El resultado, no puede ser mejor.

Pero, ¿cómo conseguir que un viaje sea diferente? ¿Queremos conocer la zona turística o adentrarnos en la auténtica y verdadera ciudad y compartir momentos con sus autóctonos? Yo, personalmente, os invito a viajar y retroceder en el tiempo a un mundo tan trivial y desconocido al mismo tiempo por todos nosotros: el mundo del cine y el espectáculo. En esta sección os invito a exprimir al máximo la belleza de cada una de las ciudades y a descubrir rincones mágicos, populares gracias al Séptimo Arte.

Nueva York, París, Londres, Madrid, Barcelona, Roma… Hay tantas ciudades que hemos visitado a través de la pequeña y gran pantalla pero cuyos escondites no hemos presenciado personalmente. Pero cuando hemos tenido el placer de detenernos ante esa localización, hemos revivido magníficas escenas cinematográficas.
Si siempre has deseado conocer verdaderamente una ciudad, si eres un apasionado del cine y la televisión o si quieres sentirte como Carry Bradshaw en Sexo en Nueva York, no dejes de seguirme la pista.